El drama de frenar o acelerar 

Ah!

Por fin pude usar este gif en algo

Ya sé cual es mi problema: confundo el freno con el acelerador. Y el problema no es sólo mío ¡Qué bueno! Otros se enrrollan como yo (yupi, vaya descubrimiento). Se necesita distinguir cuándo frenar, cuándo acelerar emociones, decisiones, situaciones; sea en los conatos-inicios de relaciones o en oportunidades que se nos presentan luego de estar anhelándolas.

Si a lo anterior sumamos que nos encantan los dramas… Pues hay que admitir que eso le da sabor a la vida a veces. Mucha felicidad puede apestar, era una idea que siempre tenía y que satisfactoriamente vi proyectada en la película francesa Du Jour au Lendemain (De un día para otro, 2006). ¿Por qué nos gusta el drama? No sé, creo que nos gusta ver el drama de otros y cuando nos llega nuestro turno de subir al escenario tratamos de lucirnos, así sea para un solo espectador: uno mismo.
La suma resulta en un lindo panorama soleado, con verdes praderas y una naturaleza viva en movimiento vista en cámara lenta con What a wonderful world de fondo.
Sí, ok, el punto medio, la mesura, equilibrio es la respuesta fácil y sacro-sabia a los polos que se nos presentan en las coordenadas diarias, en los extremos o excesos de esa montaña rusa interna en la que la Loca de la Casa, como le decía Teresa de Jesús a la mente, suele montarse causándonos vértigos. Lo frustrante es que es fácil que nos lo digan o nos lo digamos nosotros mismos en esos momentos tan luminosos en que ese consejero externo o interno viene con esa respuesta y una aureola en su cabeza. El meollo del asunto es encontrar/esperar la respuesta.
Recomiendo
Película: Un corto I’M HERE http://www.imheremovie.com (Spike Jonze, 2010)
Canciones que escuchaba mientras escribía:
Peace – Depeche Mode (Sounds of the Universe, 2009)
Nine lives – Midnight Juggernauts (Distopia, 2007)
Dog days are over – Florence and The Machine (Lung, 2009)